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domingo, 23 de enero de 2011

poema para leer durmiendo

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el olfato anticipa el próximo bautismo
altar impávido mandíbula abajo
no hay ojo que alcance
/grafito infame, 3:95/

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dice sí
y cuelga la ropa en la silla
apenas después de mirar de costado


un amague de sonrisa la trae de este lado
donde encinas y cenizas
no puedan pintarla

cierra la puerta
y dice sí
despertando criaturas infinitas
que destierran sinsabores y dejan en la mirada
esa exquisita melaza a que mañana nos olerá la memoria


tiende el mantel de la tarde
para que el fénix acuda
a migajas deletéreas


y el perfume anida ya en sus sandalias
que ruido un poco por los rincones del cuarto
silban sudor y sándalo
diciendo sí


no he preguntado aún
pero una especie de respuesta
o algo de lo que no hablarán los almanaques
empieza a zurcir las tiendas
remanentes
desfogándose en el aire
con hilo recién pintado


mojón carcome comarca
las uñas crecen mareas blancas
y a puro diente enmudece
después de decir
que sí


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poema con delay

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de cornisa a cornisa pareciera no haber tanta distancia
hasta que por fin se intenta el pasaje
y al otro lado se llega viejo
/grafito infame, 3:87/

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she at f/l/s/night

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he ido
antes que te extranjeres
siguiendo estos rastros de agua


e n m i s p l a n t a s a g r a d e c i d a s


funambulismo
desquiciante
de puntillas


camino de cinco tactos delante de una curvatura
mojando el ritmo amarillo
de panales


trono verte entre rodillas naciendo peceras
equidistantes al cielo
y al infierno

porque cada piedra
es un nuevo desajuste
ardiendo lo celeste
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s o n - á m b u l o

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quieto

por verte crecer arbustos

en los flancos



a luz de luna láctea rayar figuras

con el aroma de esas hojas

recién nacidas



alfabeto débil

con la punta de los dedos

que prolonga tormentas del susurro



y cuando duermas

/para recordarlo siempre/

quedarme a oler

la exhalación azul

que el soplo trae desde tus sueños



para que cuando vuelvas

ningún oscuro vuelo de la ciclada

pueda contaminar el humus incoloro

con que junto tu perfume en mis manos


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lunes, 17 de enero de 2011

Achilles Last Stand

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/antes/




corceles y vástagos

enjundian sus tendones

contra esa lengua extranjera

que les hace relumbrar la frente

y osa acometer el color de su imperio



nada, nunca

ningún príncipe

escribirá su nombre

en el libro de historia

de esta sangre sagrada



por eso los cascos parecen tambores de la tierra

y se pintan la cara y el bronce devuelve sol

a las espadas bárbaras, foráneas







/durante/



paladar donde fácil sabor a sangre

reguero de cascos y estandartes como trigo

ante la extensión impetuosa de manos apretadas al filo



el sol prospera,

resopla puentes y dientes y rodillas

las horas fagocitan a los contendientes sin esplendor

que acaban con un velo en su mirada olvidable

entre el polvo



pergaminos van y vienen a las tiendas

las barbas que quedan reposan

y serán el pelo de mañana



recuento de crines y de filos

madres llorarán la gloria

de una nueva piedra

en la alforja

del país





/ahora/



aunque quisiera

no hay agua posible

en este pulso incendiario:

todos los números después de la coma

todas las ranas insomnes que le cantan a la lluvia

cada uno de los marfiles más agudos de esta nieve pétrea

vienen a demorarse desproporcionadamente largo a este fuego



a este brillo con sed

un naranja voraz y memorioso

desde un poco más atrás de la médula

quizá desde la primera vez piedra con piedra

y su reflejo de dios al ojo incrédulo y boca abierta



a las exequias acuden de noche en silencio:

los golems, las grullas y un marrón de tigre que camina con sigilo

sin dejar huellas



penitente manada que piensa y siente lo mismo:

el nervio del dragón en el punto justo

donde los salve a todos


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to logo

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to be toed

tight

torn among red lights



long ago

stone-aged

painting strings

in the cedars´ palate

while wind set us to sleep



gone along

chasing ankle´s bells

down the holy dark



oh  some day I´lll find you



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jueves, 13 de enero de 2011

it003

Nuevo hallazgo pavo;

escribiendo un mensaje con el teclado "inteligente" del teléfono,

                                    puse  CHOCHO(*)
                           y me tomó A G O B I O



(*) the argentinian street´s meaning, to be read:  C O N T E N T O

domingo, 9 de enero de 2011

v3

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fuimos andando y los tobillos hundidos en este limo perfumoso:
imágenes que se evaporan ante el mínimo asomo
de una probable vigilia
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/grafito infame, 7:96/

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vuelvo en vano:

fui soplándole amor

al perfume de tu sombra

a tus labios floreciendo el aliento

de esta noche que ha descubierto su pecho



había un árbol:

un sendero oblicuo me tatuaba verdes en la nuca

o quizá garuaban sonidos de campo abierto



había cielo también:

inabarcablemente espacio

entre tu mirada y mis huellas



pero vuelvo

y el agua, mapas ásperos:

que fluyen de la base de tu lengua

hasta desvanecernos en la urticaria leve

de una estrella fugaz...



todavía aquí cuando despierto



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v2

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un ajedrez de runas es, ahora mismo,
la música que sala el tiempo
/grafito infame, 7:78/

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vengo de un sueño de aspa apática

incansable

con que la sangre me excede



coloratura rojiza al ojo y pómulos:

los preparativos sagrados

de la guerra



vengo de cuando entonces

de la foto líquida

que pace casi siempre en un edén

donde tus pies respiran sin límites

tiempos de cosecha



y no vuelvo

me quedo desmesuradamente

de párpados desnudos

hasta que la melga y el agua

nos decapiten



vengo de un sueño:

delirar crines con labios indomables

que flamean fragor de mar

y cuecen caricias

sin palabras



vapor espeso

una ciudad de silencio y de silicio

abjurando su tacto



vengo de ahí

de arpas

del peso postergado de la miel

donde un caballo blanco

y otro negro

y esperas orbitándome en la nuca

riegan un árbol de leche

que crece lo blanco

del misterio



la piel con premios

altos frutos de estos olmos

que sacuden con delicia

la hora de darnos

todo



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M u d a n z a

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este extranjero en la ciudad del soneto
quiere dejarle su pasaporte vencido
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le queda el soplo apenas suficiente

para intentar la tregua; tal vez tarde

demasiado en sentir que desde el mar de

sol es por fin nacido. Su relente



se empalma natural con la corriente:

ya es pluma, paloma; no hay que emparde

tanta altura, algún ave, y arde

en su aura el compás de ese torrente



que encandila de lejos y es estela;

algo ido, de ayer, memoria vuela

por si alguien recuerda y mira arriba



procurando saber cuál gema esconde

al ser querido muerto, que responde:

¿qué importa el cuerpo aquél, mientras yo viva?



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Palabras a un río (Arnaldo Calveyra)

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poesía poesía poesía...
esa agua lánguida que nos arruga blancamente
las yemas de los dedos

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¿Ya le escribiste al río,

río incesante del más allá?



¿a sus campos que son almohadas

de pastizales azules?



¿nombrarlo ya sabrías?



un verso vuela, flecha lanzada,

no para seguir buscando

apagando agua



¿empezaste a nombrar los cielos

caminadores de las costas?



¿a contestar a su reclamo

en un anochecer de pajonales

-recubre esteros-,

pajonales de fin del mundo?



no lejos de la mano que escribe

huellas de pies descalzos

en la arena



una nube

que buscara

ablandar

su imagen

en el agua



tardes,

son conversaciones

con un río



en que la distancia juega

a que lo borra

-remansado caracol

hallado entre espartillos-



de tus pasos llega



¿nombrarlo ya podrías?



ayeres convertidos

en hojas temblorosas



son ahora

esas imágenes



de los años llegan

por resucitar

en tu mente

un río



fotos dispersas

bajo una luz de lámpara



al sol azul

de la memoria



anocheceres

llegando a las barrancas



¿tu conversar de ríos?



¿empezaste

a ser palabras

de tu río?



¿ya te recibiste en río?



alamedas

fotografiadas

por el ausente



río de un caracol

en tu oído



por el cuerpo

adivinado



tu sol adelgaza



haciendo lo imposible

por no ahogarse

en las orillas



la voz, el silencio

con que abandona

la tarde



ya es nadie,

Narciso,

tu imagen en el agua



huevos de perdiz

hallados en pajonales

de tu mente



Hudson,

en caminatas semejantes...



arboledas

a flor de frescura



al entrar en el agua

te enredaste en las ramas



¿cuánto perdura una imagen

en el agua?



tu cuerpo en crecida

luna diurna de amigos



avanzas, transformas

costas, leguas, nubes



¿empezaste

a ser raíces

de tu río?



¿aguas zoólogas,

luz de nadie?



desiertas las imágenes,

los campos desiertos



rancho pausado

al borde del remanso



un espinillo

baila

con el sol



ausente

verías aprontarse

y pasar

la creciente



deletrearlas

como a sueños

las costas



¿a qué juegas, espinillo?



por recibirte

puse en presente las cosas de mi cuarto.

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amanecer en el Río Paraná
                                                                                                                                                  en la ciudad homónima





en Poesía Reunida

Adriana Hidalgo Editora

2008
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viernes, 7 de enero de 2011

Cadáver XV (*)

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(*) con Marina Cecilia Kohon


http://poemasenlabahiasalitrosa.blogspot.com/
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 imposible poder contar los peldaños que nos iban subiendo la nuca tic tac toc toc
rasguidos en el terciopelo tinto de una uña como de ave rapaz, o más bien:
de las que traen los mensajes del destino escrito entre sus tripas
/grafito infame, 15:15/ 

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XQuinceV
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tormenta esta tarde amaina

no como en la piel:

turmalina en el fleco del ocaso

que viaja horizontal

hasta el extremo más remoto

del próximo desastre



almíbarlovento

que abreva en el dedo de tu pie desnudo

mientras espero

la hojarasca de tu lengua arcana

al surco de esta vena torrente

hasta la ingle



morse a pulsos y susurros

donde lunares, lanuras y relunas

insisten en subirte a la cima de las cimas

para que las estrellas puedan enterarse un poco

como es que huelen los colores de la palabra que me abre

y que no digo:

amor.

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domingo, 2 de enero de 2011

del ejercicio del escriba ... (*)

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(*) de Marina Cecilia Kohon
http://poemasenlabahiasalitrosa.blogspot.com/

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Costanera de Paraná, un atardecer de noviembre 2010.-
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Y escribir, escribir bajo el fleco turmalina del ocaso, ese punto donde mueren las vocales hasta desangrarse de palabras. Fundirse en el charco. Poder resucitar en las fauces de una aurora boreal, una espiral envolvente de expresiones que nos gire. No temerles. Abrirse a este cúmulo brillante entrelazando todos los pasados y presentes, exhumarse y zambullirse, tenderse y confiar… confiar que la gravedad ha desaparecido, que no habrá caída y que entonces las palabras fluirán como partículas de luz más allá de nuestros límites.




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intento de retexto de mi parte
 
 
...escribir es cribar, escrivivir, escarbar de tal manera que los temblores que nos azulan las venas empiecen a surgir a través de palabras que veremos como una ingente fila de hormigas negras que llevan el triple de su peso cada una y hacen una escisión exacta, mágica, filosa, en esa línea imprecisa, extraña, inexistente, que el ser humano se empeña, a falta de mejor nombre, en llamar horizonte...

... escribir, escandir, latir al mismo ritmo de una música añeja que de alguna manera nos despierta, nos usa de antenita entre esto y lo otro; tambor esencial entre el animal y el dios por el que eternamente oscilamos en este camino de hormigas y amagues de vacíos, de ríos o de cielos... terciopelo la piel, áspera la lengua, y en el medio un músculo extraño eclosionando alcanforado a fuerza de crisoles de una mezcla física y etérea que remite a lo remoto, a las ramitas secas de las coníferas cuya resina se traduce a lo perenne que nos habita y trasciende, que no pesa más de veinte gramos y debería oler a ese humo de cuando quemamos una piña seca y el perfume nos limpia para poder seguir adelante y escribir, escandir, latir al mismo ritmo de esa música añeja que nos despierta a la eternidad...



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